TEXTO LITERARIO NARRATIVO: CUENTO
UN LUGAR LLAMADO GUATEMALANDIA
En un lugar muy lejano del
continente americano, existía un hermoso paraíso llamado Guatemalandia.
Guatemalandia, era conocido
porque en él las primaveras no tenían inicio y mucho menos fin; muchos de sus
pobladores tenían nombres muy extraños, pero eso no impedía que la paz, el amor
y la vida en armonía terminaran en aquel hermoso lugar. Algunos de sus
lugareños como lo son Popol Vuh y Rabinal Achí, fueron de los primeros
pobladores que habitaron ese pasaje peculiar pues su pueblo habitaba toda las
regiones de Guatemalandia. El pueblo de dónde provenían aquellos dos grandes
guerreros se hacían llamar “Los Mayas”. Todas las veces que se reunían para
hablar sobre sus hazañas en Guatemalandia, lo hacían con mucho respeto; pues
para ellos (que fueron los que presenciaron la formación de Guatemalandia),
esas tierras tenían un especial valor. Es por eso que hablaban de él con un
amor incomparable. Cierto día, mientras Popol Vuh y Rabinal Achí descansaban
del trabajo que hacían para velar por el cuidado de su pueblo, llegaron al
lugar algunos extraños que Popol Vuh y Rabinal Achí no habían visto en ningún
otro lado de Guatemalandia. ¡Eran forasteros en sus tierras! Un tanto
temerosos, Popol Vuh y Rbinal Achí se acercan a ellos y les preguntan ¿De dónde
vienen y qué hacen en
Guatemalandia? Para sorpresa de ellos,
los forasteros respondieron en un idioma que ellos no conocían; así que aunque
trataban de comunicarse con ellos, no lograban entenderse. Los forasteros que
no compartían el amor hacia todo aquello que hacía de Guatemalandia un lugar
extraordinario, comenzaron a enamorarse de las tierras en las que habían
desembarcado y luego fueron haciendo del pueblo de Popol Vuh y Rabinal Achí sus
“amigos”. Después de hacerse amigos del pueblo de estos dos grandes personajes,
les revelaron que pertenecían a un pueblo llamado “Los Españoles” y que habían
surcado los mares hasta llegar a Guatemalandia. Así que en medio del asombro
por todo lo que traían consigo estos forasteros, muchas de las pueblerinas se
enamoraron de estos forasteros y después de mucho romance tuvieron varios hijos
que, aunque no crecieron de la misma manera que lo hicieron Popol Vuh y Rabinal
Achí, también aportaron todos sus conocimientos a Guatemalandia. Los hijos e hijas
a las que nombraron La Ilustración Guatemalteca, Las lágrimas del Sombrerón,
Tío conejo y Tío Coyote, El Escribiente aún habla y Poemas (por mencionar
algunos), también demostraron su amor por Guatemalandia a través de grandes
hazañas que les permitieron ser reconocidos y reconocidas tanto en su pueblo
como fuera de él. Cuando los lugareños y los forasteros se dieron cuenta que
sus hijos habían sido muy sobresalientes en todo Guatemalandia y otros lugares
circunvecinos, decidieron tener más hijos a los que les enseñaron no solo amar
lo que hacían sino a escribir historias bonitas sobre Guatemalandia. Así que
aunque Guatemalandia no era tan conocida en otros lugares lejanos, sus
habitantes Hombres de Maíz, Historia de un Pepe, Carazamba, Barbuchín, La
Mansión del Pájaro Serpiente, La Hija del Adelantado y La Calle Donde Tú Vives,
se encargaron de hacer que todo el mundo pusiera sus ojos en aquel lugarcito
del cual ellos contaban grandes hazañas que allí habían vivido. Hoy los
habitantes de Guatemalandia, han logrado hacer de su que su terruño sea
reconocido en todo el mundo a través de múltiples premios que han ganado. Así
que después de mucho tiempo, Guatemalandia es y seguirá siendo el “País de la
Eterna Primavera” y de los grandes escritores. FIN.


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